domingo, 4 de diciembre de 2016

Artistas se unen a la voz de madres de desaparecidas en Ciudad Juárez

  • Julieta Venegas y Alejandro Sanz, entre otros, participan en el video Día 730, de Intocable
  • La intención es apoyar a esas mujeres que sufren, afirma el representante del grupo
  • Es la realidad que vivimos y estamos agradecidas porque voltean a vernos, dice madre de una de las víctimas
  • El filme contiene testimonios e imágenes de diversos cantantes con letreros de apoyo
Dpa
 
Periódico La Jornada
Domingo 4 de diciembre de 2016, p. 7
Ciudad Juárez.
Artistas como Alejandro Sanz y Julieta Venegas se unieron a la voz de las madres de desaparecidas en Ciudad Juárez, en el norte de México, mediante el videoclip de la canción Día 730, apuesta del grupo texano Intocable.
La intención de Intocable es contar una historia triste pero real, apoyar a esas madres de mujeres que sufren, dijo el representante de la agrupación, Marco Arizpe. Ellas buscan a sus hijas y hacen todo su esfuerzo, pero con el video se amplía la búsqueda y su caso llega a todo el mundo, agregó.
La canción Día 730 forma parte del disco Highway, publicado en julio pasado, aunque el video se estrenó esta semana. Inicia con el demoledor testimonio de ocho madres presentando el caso de sus hijas desaparecidas.
Es una realidad de lo que se vivió y vivimos. Estamos agradecidas, porque voltean a vernos, sostuvo Silvia Banda, madre de Fabiola Valenzuela Banda, desaparecida en 2010 en la urbe fronteriza con Texas.
El video y la canción cuentan la historia de Linda, joven que va a una sesión fotográfica creyendo que será contratada de modelo, pero jamás regresa a su casa, para consternación de su madre. Aborda, además, la indiferencia de las personas y las autoridades ante el problema.
Mayor difusión
Para los fiscales es el día 730, ellos ni se acuerdan, pero la mamá lleva la cuenta. Conformidad, perdón, olvido, compasión, resignación, ¿cómo se llama cuando tienes que aceptar que te arrancaron de tu pecho el corazón?, dice parte de la letra.
La desaparición de mujeres empezó a sacudir a Ciudad Juárez en la década de 1990. Organizaciones civiles e internacionales estiman que existen unos 700 casos desde 1993, en lo que se conoce como Las muertas de Juárez. Pese a que la ciudad ya no es mencionada en la lista de las más peligrosas del mundo y la cifra de asesinatos ha bajado a partir de 2011, muchas madres, organizadas en varias agrupaciones, continúan con su peregrinar.
Con el video se difunde a nuestras hijas, aquí las pesquisas las pueden quitar, pero un video no, comentó Carmen Castillo, madre de Mónica Delgado Castillo, desaparecida en 2010. Por su parte, Luz Muñoz, mamá de Nancy Navarro Muñoz, desaparecida en 2011, dijo estar agradecida por ser escuchadas.
Para la activista y titular del Instituto Municipal de la Mujer en Ciudad Juárez, Verónica Corchado, el hecho de que perso-nas famosas repliquen la voz de las madres de víctimas habla de corresponsabilidad por par- te de los artistas, pero también del reconocimiento a la lucha de cientos de familias.
Esto no es asunto menor. Implica el reconocimiento a la lucha de las madres de estas mujeres, que su voz hace eco y memoria, sostuvo, aunque agregó que, pese al avance, aún hay mucho por hacer.
En el video aparecen imágenes reales de las noticias que se viven en la ciudad fronteriza, donde los grupos de familiares de víctimas pintan cruces negras sobre un fondo rosa con la consigna Ni una más.
En la parte final aparecen las madres sosteniendo un cuadro con el rostro de sus hijas. Las imágenes se intercalan con la de los artistas invitados, cada uno con un letrero diferente: la mexicana Julieta Venegas con uno que dice justicia; el cantante Guadalupe Esparza con un ya basta; Fher Olvera, del grupo Maná, con un ayuda, y Alejandro Sanz con ni una más.
Y nadie lo notó, y nadie nunca vio. Se vuelven invisibles y se desaparecen, finaliza la canción mientras el video resalta un mosaico de rostros de decenas de desaparecidas.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Exigen en 11 entidades frenar ya la violencia machista feminicida

  • Cacerolazo de cientos de mujeres mexicanas y centroamericanas en la capital de la República
  • En la Ciudad de México: 622 desaparecidas y 195 asesinadas en 2015 y 2016: Norma Andrade
Marcha por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, ayer del Ángel de la Independencia al ZócaloFoto Yazmín Ortega Cortés
Blanca Juárez
 
Periódico La Jornada
Sábado 26 de noviembre de 2016, p. 5
Dejaron las cocinas y, con cacerolas y cucharas en mano, marcharon ayer contra la violencia machista, que provoca siete feminicidios al día en este país. Mexicanas y centroamericanas partieron del Ángel rumbo al Zócalo de la Ciudad de México.
Con el motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, exigieron otra vez, ante oídos sordos de los gobiernos, Ni una más, ni una asesinada más. También reclamaron alto a las agresiones en la calle, la escuela, el trabajo, la familia, las instituciones y la comunidad.
Norma Andrade, fundadora de la Red Nuestras Hijas de Regreso a Casa, denunció que en la Ciudad de México van 195 feminicidios y 622 desapariciones de 2015 a 2016.
Poco antes de las 5 de la tarde se reunieron en las escalinatas del Ángel de la Independencia, o de la Ángela, como le llaman. No faltaba mucho para las 6 cuando unas 500 mujeres iniciaron la caminata. Aún era de día.
La protesta la encabezaron madres y hermanas de migrantes desaparecidos. Las mujeres que buscan vida en caminos de muerte han recorrido miles de kilómetros desde países de Centroamérica para encontrar a sus familiares.
En su búsqueda lo que encontraron es otra causa que no les es ajena: la violencia contra mujeres como ellas. En Nicaragua el Estado no acepta los feminicidios y se niega a impartir justicia. A la mayoría las mata su pareja, muchas tienen que migrar, pero lo que más enfada es la impunidad, señaló Jesenia, una joven que integra la caravana.
En ese país, recordó, está prohibido el aborto, a pesar de que muchos de los embarazos son producto de violación, reprochó. Es indignante. En en Veracruz, 2010 y 2015, se denunciaron más de 10 mil violaciones a niñas y mujeres, y a ninguna de las que resultó embarazada la dejaron abortar.
Académicas, activistas, universitarias y legisladoras –entre ellas la senadora independiente Martha Tagle– avanzaron por Paseo de la Reforma.
En el contingente de los cacerolazos, Norma Cruz, de 36 años, explicó por qué llevaban esos utensilios. Es como salir de la cocina y luchar por nuestros derechos. No queremos ser sumisas en la casa.
Se hizo de noche y ellas seguían marchando. Alrededor de las 7:30 llegaron a un un templete instalado frente al Palacio Nacional y oculto tras las gradas para la pista de hielo, madres de migrantes y de víctimas de feminicidios contaron sus historias.
Norma Andrade, antes de dar la cifra de feminicidios en la capital del país, se dirigió a su hija Alejandra García, asesinada en Ciudad Juárez en 2001. Quisieron callar mi boca, me dieron cinco balazos, pero mientras tu asesino siga libre no lo voy a hacer. Y le prometió seguir buscando justicia.
En el mitin con que culminó la protesta anunciaron que en los siguientes 16 días realizarán acciones contra la misoginia. Pidieron salarios iguales al de sus compañeros, aborto libre y alto a la lesbotransfobia.
Cuantas veces sea necesario, advirtieron, “volveremos a tomar las calles”.
En Jalisco demandan aclarar al menos 80 homicidios registrados en lo que va del año
De los corresponsales
Con marchas, homenajes y mesas redondas, organizaciones civiles del estado de México, Jalisco, Morelos, Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Yucatán, Michoacán, Baja California y Oaxaca exigieron a las autoridades estatales y federales poner un freno a los asesinatos por razones de género, en el contexto del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Cerca de 300 mujeres, vestidas de morado, marcharon de la estación del Metro Panteones, en la Ciudad de México, hacia la explanada principal del municipio de Naucalpan para exigir al gobierno mexiquense la aplicación real de la alerta de género y el esclarecimiento de los más de 200 feminicidios en el estado.
Demandaron a los gobiernos de Ecatepec, Nezahualcóyotl, Valle de Chalco, Toluca, Tlalnepantla, Chimalhuacán, Tultitlán, Ixtapaluca, Chalco, Cuautitlán Izcalli y Naucalpan asumir su responsabilidad en esa problemática.
En Jalisco, colectivos que se manifestaron en Guadalajara con ataúdes simbólicos y velas, pidieron el esclarecimiento de al menos 80 homicidios de mujeres registrados en lo que va de este año. Demandaron que las mujeres que busquen apoyo de las autoridades cuando son víctima de violencia, reciban un apoyo económico para lograr su emancipación del agresor.
Mientras, la Comisión Independiente de Derechos Humanos del estado de Morelos, durante su protesta en Cuernavaca, exigió al gobierno de Graco Ramírez que aplique las medidas de la alerta de género emitidas para ocho municipios en agosto de 2015. Su coordinadora, Juliana Quintanilla, aseguró que autoridades estatales y municipales han sido omisas y negligentes, y siguen los asesinatos de mujeres.
En Chiapas concluyeron los trabajos del primer Encuentro Feminista del estado, realizado en San Cristóbal de las Casas, donde participaron representantes de 260 organizaciones de cinco estados del sureste.
En un pronunciamiento aseguraron que las mujeres siguen estando al margen de las políticas de gestión territorial en todos los niveles de gobierno. Además, pidieron que se respeten sus derechos de manera plena para que vivan libres de violencia.
En Chihuahua, el gobierno del estado organizó en Ciudad Juárez un acto conmemorativo en el memorial construido por las ocho víctimas del campo algodonero. Allí, el gobernador Javier Corral presentó a la abogada Wendy Paola Chávez Villanueva, como nueva fiscal especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género.
En Guerrero, mujeres aglutinadas en la Alianza Feminista demandaron al gobierno que cumpla con la propuesta de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) para declarar la alerta de género en la entidad.
Agrupaciones de derechos humanos presentaron ayer el informe Yucatán, feminicida, donde se documentan 57 asesinatos de mujeres por razones de género, de 2008 a 2016, de un total de 94 reportes o denuncias ante las autoridades policiacas y de justicia de la entidad.
En ese tenor, procurador general de Justicia de Michoacán, José Martín Godoy Castro, informó que de noviembre de 2015 a la fecha, 101 mujeres han sido asesinadas en la entidad, pero sólo se han logrado judicializar 33 casos, 12 de ellos tipificados como feminicidios.
En Baja California, según datos oficiales, cuatro de cada a 10 mujeres han sido víctimas de delitos sexuales, según un estudio del Instituto Nacional de Geografía y Estadística. La estadística se incrementa porque dos de cada 10 mujeres de 15 años y más han sufrido agresión física, sexual o emocional por sus parejas sentimentales lo que implica que la violencia se encuentra en el núcleo familiar.
En Oaxaca, la Red Interinstitucional de Prevención y atención a casos de violencia familiar y sexual en la región del Istmo de Tehuantepec dio a conocer que en los últimos 18 años, la violencia contra la mujer se ha disparado, es decir mil 312 mujeres han sido asesinadas en la entidad.
Por otra parte, el gobierno de Nuevo Laredo, Tamaulipas, creó la Unidad de Equidad de Género como parte del compromiso de igualdad entre hombres y mujeres que conforman la administración pública. Es el primer municipio tamaulipeco que cuenta con este proyecto.
(Silvia Chávez, Juan C. G. Partida, Elio Henríquez, Sergio Ocampo, Rubicela Morelos, Rubén Villalpando, Luis A. Boffil, Ernesto Martínez E., Antonio Heras, Diana Manzo y Carlos Figueroa)

viernes, 25 de noviembre de 2016

Exigen 6 agencias de la ONU frenar la pandemiade violencia contra mujeres

  • Lanzan en México campaña para lograr recursos sin precedente contra la misoginia
  • Más de 23 mil, entre 12 y 17 años de edad, sufrieron una agresión sexual en el país durante 2014
Blanca Juárez y Laura Poy
 
Periódico La Jornada
Viernes 25 de noviembre de 2016, p. 17
Representantes de seis agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) exigieron un alto a la pandemia de violencia contra las mujeres en México. Basta, ni una víctima más, señalaron al relanzar la campaña Únete, con la que este año buscan una inversión sin precedente en programas para erradicar la misoginia.
En conferencia, Ana Güezmes, de ONU-Mujeres, informó que en México aquellas que son agredidas por sus parejas pierden 7 por ciento en su desarrollo humano. Eso equivale a lo que hubieran progresado en ocho años.
En la presentación participó Jan Jarab, representante de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. También Chistian Skoog, del Fondo para la Infancia (Unicef), quien advirtió de los índices de violencia sexual contra las adolescentes en el país: más de 23 mil con edades entre 12 y 17 años sufrieron una agresión de ese tipo durante 2014. A cuatro de cada 10 les pasó en el hogar, la escuela o el trabajo.
Arie Hoekman, del Fondo de Naciones Unidas para la Población declaró que si las niñas crecieran sabiendo que su cuerpo les pertenece, que la maternidad no es el único propósito de su vida, no serían tan vulnerables a los abusos sexuales, el embarazo adolescente, la trata o a las relaciones violentas.
Antonio Molpeceres, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, y Ana Güezmes exhortaron a los gobiernos a destinar más presupuesto a programas para erradicar ese problema. Al menos uno por ciento del producto interno bruto. También pidieron al sector empresarial aportar recursos para erradicar la pandemia que afecta a dos de cada tres mujeres en México.
Este año la campaña Únete lleva el lema: Pinta el mundo de naranja y a partir de hoy, Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer, iniciarán 16 jornadas de activismo contra la misoginia, que terminarán el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.
Mientras tanto, investigadoras del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social y de la Universidad Nacional Autónoma de México afirmaron que la violencia contra las mujeres es un fenómeno que antecede al feminicidio y que está presente en todo el sistema económico, social y cultural en el que se desarrolla nuestra vida cotidiana.
Durante los trabajos de la reunión binacional Globalización, violencias y feminismos: desafíos actuales, destacaron que el feminicidio ha acompañado la historia de las mujeres, pero se ha agudizado con la consolidación del capitalismo y su permanencia hace que parezca algo natural, y es lo que se tiene que combatir.
La diputada constituyente Marcela Lagarde destacó la importancia de contar con un marco jurídico en la capital del país que reconozca y garantice los derechos humanos de las mujeres, como tener una vida libre de violencia.

jueves, 24 de noviembre de 2016

En los pasados tres años se duplicó la cifra de feminicidios en México

  • El promedio de muertes diarias pasó de 3.5, entre 2001 y 2006, a siete, informa el Inegi
  • Anuncian marchas para mañana, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
En Ciudad Universitaria conmemorarán la efeméride con instalaciones artísticas. La imagen, durante los preparativosFoto Yazmín Ortega Cortés
Israel Rodríguez, Emir Olivares Alonso, Carolina Gómez, Blanca Juárez y Silvia Chávez
Reporteros y corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 24 de noviembre de 2016, p. 37
En los pasados tres años (2013 a 2015) se duplicó el número de mujeres asesinadas en México, al pasar de 3.5 al día, entre 2001 y 2006, a siete, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En vísperas de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el Inegi precisó que el estado de México (Edomex) es la entidad donde ocurrió el mayor número de feminicidos. En 2015 se registraron 406, que representan 17 por ciento de los ocurridos a escala nacional.
Organizaciones civiles señalaron que la violencia contra las mujeres sigue en aumento en el país y los resultados de las investigaciones de las autoridades, son cada vez más pobres.
El promedio de siete mujeres asesinadas al día, equivale a la mitad de las muertes causadas por dos de las enfermedades más letales contra ese sector: el cáncer cervicouterino, que ocasiona 14 fallecimientos, y el de mama, que mata a 15 en el mismo lapso, informó Silvia Solís, de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos de México (Ddeser).
Se denuncian 16 mil violaciones al año
Con motivo de la efeméride, que se conmemora el 25 de noviembre por declaratoria de la ONU, esas organizaciones dieron a conocer un pronunciamiento en el que lamentan que cada año en México haya 16 mil denuncias por violación.
Al presentar el documento, Solís reiteró que el Edomex es la entidad con más feminicidios. Cuando Enrique Peña Nieto, fue gobernador de la entidad nunca hizo algo efectivo para solucionar este grave problema..., y ahora (como Presidente) tampoco.
Detalló que según la organización Unidos contra el Feminicidio, en Ecatepec se han reportado 400 asesinatos de 2008 a 2015. Además, Nezahualcóyotl y Chimalhuacán, entre otros, también son fatídicos para ellas.
Las activistas exigieron aplicar políticas públicas y acciones con la finalidad de evitar más feminicidios, como campañas en las escuelas en todos los niveles para fortalecer la capacidad de las mujeres en favor de su independencia y que los hombres respeten la integridad y dignidad de sus compañeras, entre otras.
Feministas de diversas organizaciones marcharán mañana en la capital del país y otras 27 ciudades. Partirán a las cinco de la tarde del Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo.
Las agresiones se han recrudecido y son cada vez más descarnadas, señaló en entrevista Heather Dashner, de Feministas con Voz de Maíz.
Con los hashtags #25N, #VivasNosQueremos y #FeminicidioAlertaNacional estarán presentes las redes sociales.
¡No más en los panteones!Vivas nos queremos, fueron los lemas que esgrimieron integrantes de la Asamblea Metropolitana Estado de México-Ciudad de México.
A su vez, activistas, feministas, youtubers, blogueras y periodistas señalaron que el odio en Internet hacia este sector de la población es real. Exigieron justicia ante las agresiones, que en su mayoría quedan impunes al no existir mecanismos ni interés institucional para atender las demandas.
Odio viral
En conferencia de prensa, precisaron que el odio viral se acentúa por el uso de tecnologías de información y medios digitales. Subrayaron que las redes sociales han servido para transmitir discriminación y violencia hacia las mujeres de forma exponencial.
El Inegi indicó que de 1990 a 2015 los suicidios de mujeres aumentaron 4.6 veces; sin embargo, el mayor incremento se observó entre 2006 y 2012.
Detalló que en 2011, 63 de cada cien mujeres de 15 años y más declararon haber padecido algún incidente de violencia. Cuarenta y siete de cada 100 de esas edades que han tenido al menos una relación de pareja o matrimonio o noviazgo, han sido agredidas por su actual o anterior pareja.
De 1990 a 2015, de 404 mil 15 muertes a causa de agresiones intencionales, 43 mil 712 fueron de mujeres.
Entre las jóvenes de 15 a 29 años, 10 por ciento de las defunciones en 2015 fue por homicidio, lo que representa en este grupo de la población la primera causa de muerte.
El Inegi señaló que Chiapas es la entidad donde menos de la mitad de las mujeres denunció algún tipo de violencia (43 por ciento), mientras Baja California, Chihuahua, CDMX, Edomex, Nayarit y Sonora, la cifra fue de 65 por ciento o más.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

ALTO A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES


Integrantes de grupos feministas marcharon de la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México al Hemiciclo a Juárez en protesta por el aumento de feminicidios y desapariciones de mujeres en todo el país - Foto Cristina Rodríguez

viernes, 28 de octubre de 2016

Entre la indiferencia y la impunidad: en México la muerte tiene nombre de mujer

Publicado por 

“No nos abandonen, no nos dejen solos, mi hija tenía 26 años y le paso esto, con esto les demuestro que no importa la edad que tenga una mujer, no importa la edad que tenga una madre, todos estamos expuestos”. Es la voz de un padre de familia que acudió junto con los cientos de mujeres y hombres que salieron a las calles de Puebla a exigir “justicia”, el pasado 18 de octubre.
El mapa de los feminicidios en México se ha extendido velozmente, primero fue Ciudad Juárez en Chihuahua, no supimos escuchar el dolor que sentimos distante, de otro mundo, de otro espacio, sin embargo, el dolor se fue acercando siguió el estado de México con Naucalpan, Chimalhuacán, Tlalnepantla, a partir de 2008 el mapa se extendió por todos los rincones, a Coahuila, Sinaloa, Jalisco, Ciudad de México, Puebla, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Yucatán.
Juárez, fue de las primeras señales de este horror que comenzaron a sacudir al país, los espacios informativos eran inundados por la noticia de Juárez, el tema estaba dentro agenda mediática, tanto en radio, tv y prensa escrita. Hoy día los temas prioritarios son otros, centrados en la violencia derivada del crimen organizado, la corrupción, la política, la economía, invisibilizando el tema de los feminicidios.
Lo que nos lleva a pensar: ¿acaso la vida de una mujer vale menos, que no merecer ser mencionada en los espacios titulares de estos medios? Los feminicidios cobran hoy la vida de siete mujeres y niñas en México diariamente; de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, México ocupa hoy el lugar número 16 a nivel mundial.
En los últimos 10 meses en Puebla los feminicidios han incrementado a 63.8 por ciento según el portal de Lado B, al día de hoy suman 71 mujeres asesinadas, seis de ellas universitarias, más de 400 mujeres en el sexenio de Rafael Moreno Valle, cuya responsabilidad no está siendo asumida por parte de las autoridades. La pregunta es: ¿por qué se calla y se niega esta epidemia que está acabando con la vida de las mujeres? Así quedó evidenciada la cobertura de la movilización convocada el martes 18 de Octubre, cuando cientos de mujeres, salieron a decir #NiUnaMenos, el tema permaneció nuevamente en lo local, no logró saltar a la esfera nacional, pareciera que el problema solo es de una minoría.
Esto me lleva a intentar dibujar que ser mujer en México, implica no solo una violación sistemática a los derechos humanos de las mujeres sino el peligro permanente de perder la vida de manera violenta. A las mujeres las asesinan los hombres, las matan por desobedecer el mandato machista, las maEntre la indiferencia y la impunidad: En México la muerte tiene nombre de MujerEntre la indiferencia y la impunidad: En México la muerte tiene nombre de mujer: las matan los hombres que rechazan una vida libre de violencia de mujeres y niñas, las matan por negarse a obedecer, las matan porque se niegan a tener relaciones sexuales. Las matan por el hecho de ser mujeres.
La indiferencia y la impunidad reinan en estos casos.
¡Justicia, justicia, justicia, justicia…!
#NiUnaMenos

jueves, 20 de octubre de 2016

Ni una mujer asesinada más


M
iles de mujeres vestidas de luto salieron ayer a las calles en diversas ciudades de Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Francia, Guatemala, México, Paraguay, Uruguay y otros países en protesta por el feminicidio de Lucía Pérez, una adolescente que fue violada, torturada y asesinada hace unos días en Mar del Plata. Bajo el lema Miércoles negro y con las consignas ni una menos y vivas nos queremos, decenas de organizaciones sociales y políticas secundaron el llamado internacional y la exigencia de alto a los feminicidios, las agresiones sexuales y la violencia machista.
En Argentina, el paro de una hora de mujeres fue acatado por miles; en otros países tuvo un carácter más reducido, incluso simbólico, y las marchas y actos callejeros fueron muy disímiles en número. Sin embargo, esta primera jornada de lucha contra el feminicidio y la violencia de género puede considerarse un éxito por la resonancia que ha logrado en los medios y por el impacto conseguido en la conciencia social.
Es de esperar que las sociedades y las instituciones entiendan la urgencia del llamado y empiecen de inmediato a desactivar la compleja combinación de factores que inciden en el incremento de los delitos en contra de las mujeres, de los cuales el feminicidio es el más visible, extremo y agraviante, pero no el único.
Como han señalado reiteradamente los activismos y las reflexiones feministas, el asesinato constituye la culminación de agresiones físicas, sicológicas, laborales y verbales surgidas del desprecio a las mujeres en el contexto de distorsiones culturales machistas de vieja tradición. Tales actitudes se han combinado en la actualidad con la cosificación impulsada por el mercantilismo y el modelo económico y con una falta de entendimiento del problema por las autoridades e instituciones que adoptan en automático actitudes y procedimientos discriminatorios y sexistas.
En el caso de México, la situación se agrava por la impunidad generalizada que impera en el país, por la inoperancia de los organismos encargados de prevenir, esclarecer y perseguir los crímenes y por el quiebre de la confianza en ellos por la población en general. Es por ello que, a diferencia de naciones azotadas por los feminicidios como España y Argentina, en la nuestra este delito adquiere dimensiones de epidemia. Por poner un ejemplo, sólo en el estado de México el promedio anual de asesinatos de mujeres (344) es superior al de Argentina (275).
Por eso, en nuestro país, las acciones más urgentes e impostergables deben ser en contra de la impunidad para los victimarios y de la indolencia de autoridades que, como las de Chihuahua, han sido exasperantemente omisas durante dos décadas ante los feminicidios que se cometen en Ciudad Juárez y en otros puntos de la entidad. Aunque también es necesario, desde luego, elevar a rango de políticas públicas y de Estado el combate a la discriminación en todas sus formas, la educación para la equidad y las campañas de prevención de violencia de género y de apoyo a sus víctimas.
La doble consigna de las movilizaciones de ayer debe ser retomada por las sociedades a fin de convertir en práctica cotidiana la tolerancia cero hacia la violencia de género en todas sus expresiones. Sólo así será posible construir un mundo en el que las mujeres puedan vivir sin temor a ser discriminadas, agredidas, denigradas, violadas y asesinadas. Ni una más.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Paro Mundial de Mujeres #VivasNosQueremos #NiUnaMenos

19 de Octubre 2016 Paro Mundial de Mujeres #VivasNosQueremos #NiUnaMenos paro de actividades #México/#Argentina 13 hrs.




martes, 18 de octubre de 2016

Paro simultáneo en México y Argentina contra feminicidios



Desde la indignación y el repudio convocamos a todas las mujeres en el territorio nacional al paro simultáneo que se realizará en Argentina y México este miércoles 19 de octubre. Este paro general de mujeres quiere denunciar la ola feminicida y transfeminicida que azota a México y Latinoamérica y a los que el Estado no atiende. Estamos en emergencia nacional. Este paro es nuestro grito.

El cese de actividades está programado a las 11 horas de México.

Hagamos un paro de labores, interrumpamos la producción. Tomemos las calles vestidas de negro para concentrarnos a las 11 de la mañana en las plazas públicas. Nosotras nos reuniremos en la Victoria Alada (Ángel de la Independencia) para hacer visible nuestra protesta. #SinNosotrasNoHayPaís#VivasNos Queremos

Lucía Melgar, Mariana Berlanga Gayón, Adriana González Mateos, Lucía Núñez e Isabel Vericat

martes, 20 de septiembre de 2016

Hallan huesos y ropa de mujer en Chihuahua

Familias de desaparecidos suspenden búsqueda por falta de apoyo oficial
Rubén Villalpando
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 20 de septiembre de 2016, p. 12
Ciudad Juárez, Chih.
Padres de personas desaparecidas, acompañados de miembros de la sociedad civil, localizaron 54 huesos humanos y ropa de mujer en un área donde personal de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y de la Procuraduría General de la República han hecho rastreos en meses y años pasados, y donde también se han hallado restos de 28 mujeres asesinadas que ya fueron identificadas.
Karla Michel Salas, una de las participantes en la jornada de búsqueda –que comenzó el domingo pasado–, dio a conocer que estaba programado realizar rastreos durante tres días, pero debido a la falta de apoyo y de seguridad para los participantes, y la carencia de peritos para levantar los restos, se suspendió el último día.
Informó que durante el primer día de rastreo se identificaron 42 restos óseos, una playera rosa o rojo, con manchas que parecen sangre, y un calzón, y en el segundo día se identificaron 12 restos óseos, una playera y una bolsa de mujer, mismos que no pudieron ser recogidos ante la ausencia del personal pericial de la Fiscalía General del Estado.
La activista afirmó que participaron en este rastreo aproximadamente 80 personas, y los restos óseos y objetos encontrados fueron resultado de 10 horas de trabajo, con lo que se reafirma la necesidad de una intervención institucional de las autoridades para desplegar un amplio programa de rastreo y peinado de la zona.
Explicó que se logró rastrear una superficie estimada de 354 hectáreas, sin que pueda descartarse para próximos rastreos, ya que los alrededores del Arroyo del Navajo tienen una superficie de casi 8 mil hectáreas, de forma que este rastreo ciudadano tan sólo logró peinar 4 por ciento del total del terreno.
En los trabajos participaron familiares, académicos, periodistas y entre otros organismos, el Grupo Vida, de Torreón, Coahuila.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Localizan 42 restos de desaparecidas en Juárez

Rubén Villalpando, corresponsal
Ciudad Juárez, Chih. Integrantes de la agrupación Familiares de Personas Desaparecidas que iniciaron un rastreo en los alrededores del arroyo El Navajo, municipio de Praxedis G. Guerrero, cercano a Ciudad Juárez, para buscar a mujeres desaparecidas que fueron víctimas de trata y homicidio, localizaron en la zona 42 restos óseos.
José Luis Castillo, padre de Esmeralda Rincón Castillo, desaparecida el 19 de mayo de 2009, informó que entre los restos óseos encontrados tienen una columna vertebral, costillas, tibia y otros más que fueron levantados por peritos de la Fiscalía Especializada en Atender Violencia Contra las Mujeres por Razones de Género, la cual ha identificado en esa zona los restos de 28 mujeres que contaban con reporte de desaparición, que fueron obligadas a prostituirse y a vender drogas, para luego ser asesinadas y enterradas por sus captores en el Valle de Juárez.

martes, 6 de septiembre de 2016

México: ¿qué pasó con los hijos de las mujeres muertas o desaparecidas en Ciudad Juárez?


Marisela, la hija de Irma Vargas, desapareció en 2011 y se tuvo que hacer cargo de sus cuatro nietos.
Todo el mundo ha llorado por alguien aquí. 
Ciudad Juárez ya no es ese lugar donde de tanta muerte se quedaban sin bolsas para cadáveres, pero su recuperación esconde dramas de generaciones rotas por la violencia. 
Esta ciudad en la frontera con Estados Unidos cargó con la etiqueta de ser la más peligrosa del mundo y se la consideró el peor lugar de México para ser mujer.
Los feminicidios aquí han sido tantos que determinar las cifras de muertas y desaparecidas sigue siendo un misterio. Esa fue durante años su identidad. 
Y aunque la violencia ya no es la de antes, el drama de Juárez es hoy aún más oscuro, complejo, elusivo. Y quizá ello sea más evidente en los hijos de la violencia que quedaron sin madres y crecen con la huella de no tener claro si son nietos o hijos de sus abuelas.

"Al primer golpe, corran"

Sonríe y abre grandes sus ojos negros y se entretiene arriba del lavarropas que está en la puerta de la casa, casi sobre una calle tan abandonada y poco transitada que los baches los taparon con alfombras viejas. 
Luego se aburre y pide que la bajen. Juega con una manguera, se la mete en la boca y después llora cuando le cortan el agua y la diversión. 
A los 2 años vive ajena al dolor de su familia aunque le traten de explicar que "mamita" está en el cielo. 
Cruces rosadas para recordar a las víctimas de feminicidios en Ciudad JuárezImage copyrightAFP
Image captionSe estima que en las últimas dos décadas alrededor de 1.500 mujeres fueron víctimas de feminicidios en Ciudad Juárez.
"¿Nita?", responde la niña. 
"En el cielo, en el cielo. Ella piensa que soy su mamá, me dice mamá, yo orgullosa de tenerla", dice su abuela, de 47 años, que prefiere que su nombre no salga publicado por motivos de seguridad. 
Su hija murió a los 19 años a causa de los golpes en la cabeza que su pareja le dio entre las tres de la tarde de un lunes y las ocho de la noche del día siguiente.
Llegó al hospital inconsciente, con la sangre en su rostro reseca, estuvo tres semanas en estado vegetativo en Ciudad Juárez y otras tres en El Paso, del otro lado de la frontera, hasta que murió el 6 de agosto de 2015. 
Fue una tragedia anunciada. 
Su madre le pedía que dejara a su novio, pero su padre insistía que no se preocupara. "Perro que ladra no muerde", le decía, sabiendo que cuando su nieta tenía 4 meses la mordía, la despertaba bruscamente, la enredada en las sábanas para no escuchar los llantos; sabiendo que cuando su hija estaba embarazada de tres meses la había lanzado contra un bloque de concreto. 
¡Ay, cómo fuiste pendeja! ¡Mira todo lo que te estás perdiendo!"
El responsable está detenido y pronto se espera una audiencia clave en su juicio. 
A la abuela le dijeron que sus familiares quieren pelear la custodia de la niña, han estado merodeando por el barrio y temen algún tipo de represalia. 
"Ay, cómo fuiste pendeja (tonta), mira todo lo que te estás perdiendo", le dice a su hija cuando conversa con ella para reclamarle que no está aquí para ver los primeros pasos de su hija, sus chapoteos en el agua o cómo fracasa en su intento de vestirse sola.
Ciudad JuárezImage copyrightAFP
Image captionLa ola de violencia dejó más de 10.000 muertos entre 2008 y 2011.
La niña al principio rechazaba a su abuelo y su tío, "como que le daban miedo los hombres, pero pienso que es feliz ahorita aunque no tendremos lujos ni nada".
La mujer lleva tatuado el nombre de su hija, junto con un símbolo del infinito y un corazón, porque espera que esté en el infinito, en paz, libre, feliz. 
"Como le digo, ahora nadie te pega, nadie te dice nada, y espero que sí esté allá, porque ella no era mala".
Está sentada sobre un cubo de plástico dado vuelta con su nieta en el regazo. Le dice que ahí afuera, señalando al cielo, está su "mamita, desde ahí la cuida". 
Y ella la busca, se queda mirando para arriba: "Nos han de mirar y pensar que estamos locas, pero es la verdad". 
"Al primer golpe, corran", remata refiriéndose a otras mujeres maltratadas, "que le cuenten a alguien para que las pueda sacar de ese hoyo, que pidan ayuda".

"Yo quiero a mi mamá, yo quiero a mi mamá"

Bryan tiene 10 años. Extraña a su madre, pregunta por ella: "Yo quiero a mi mamá, yo quiero a mi mamá". A veces llora adelante de su abuela y a veces se va a la cancha del barrio para que no lo vean. 
Su madre, Marisela González Vargas, desapareció el 26 de mayo de 2011 luego de visitar a su hermano en prisión. Tenía 26 años.
Cartel en Ciudad Juárez que recuerda a mujeres asesinadas o desaparecidasImage copyrightAFP
Image captionCasi siete de cada diez alumnos en la ciudad manifestaron haber tenido algún incidente de seguridad.
Una mujer dice que vio cómo la subieron en un carro, para su prima se la llevaron a El Paso para prostituirla, años después creyeron haber encontrado sus restos, pero eran huesos de perro. Desde su desaparición no se sabe nada de ella. Ni una pista. 
Sus cuatro hijos quedaron a cargo de su madre, Irma. 
Keyla tiene 6 años, Kevin, 7 y Edgar, 14. "¿Qué sabes de tu mamá, Kevin?, le pregunta su abuela. 
Pero Kevin no le presta atención y se va a jugar con un camión amarillo que tiene una rueda rota.
Keyla monta en bicicleta por una calle empinada de la colonia Gustavo Díaz Ordaz. Se cae al piso y llora. Llora y llora y nadie hace nada. 
Por la bocacalle se asoma un pedazo de ladera de la Sierra de Juárez y parte de la inscripción hecha con grandes piedras pintadas con cal: "Ciudad Juárez. La Biblia es la verdad. Léela".
A los más pequeños tenemos que platicarles de la madre porque si no nunca van a entender qué paso con ella".
Irma
"A los más pequeños tenemos que platicarles de la madre porque si no nunca van a entender qué paso con ella. Les digo que su mamá está con Dios y se ponen tristes. Edgar dice que no, que su mamá está viva", explica Irma, de 55 años. 
Los cuatro niños comparten las únicas dos habitaciones de la humilde vivienda con sus abuelos. 
Irma trabaja en una maquiladora fabricando alarmas cada día entre las tres de la tarde y casi la medianoche y cuando ella no se puede hacer cargo de los niños los deja al cuidado de una de sus hijas. 
Sus nietos a menudo se ponen mal por su madre, ella los abraza y le pide a Dios fuerzas para aguantar. 
Habla y se le llenan los ojos de lágrimas. Sentada sobre el borde de la acera, sostiene una imagen que imprimió de su hija y sus nietos con una frondosa vegetación verde rosal de fondo. Su hija está borrosa y descolorándose.
Ciudad JuárezImage copyrightBBC MUNDO
Image captionUnos 4.000 alumnos debieron recibir una terapia especial por tener altos niveles de estrés, ansiedad o depresión derivados de la violencia armada que sacudió a la ciudad.
Durante unos meses Irma llevó a sus nietos a un psicólogo de la fiscalía, pero dejó de hacerlo. 
"No me gusta, me siento bien diferente, es más lo que pago de rutas que lo que atienden, esa terapia para mí es como si fuera otra vez lo mismo. Iban los tres chiquitos, ya no los llevé, les preguntaban cómo era tu mamá, la más chiquita casi no la conoció, la conoció por fotos". 
A Irma le preocupa Bryan y cuenta que quiere "sacarle cita para que le den medicamentos para controlarle los nervios, porque es capaz de matar a alguien. Es el más rebelde, es muy violento, hace mucho capricho, avienta zapatazos. Los otros son más tranquilos, digo que todo esto es por lo que pasó con su madre".
Sus compañeras de trabajo le suelen decir que es una tonta, que no debería a esta edad criar a sus nietos cual si fueran hijos, que debería entregarlos al gobierno, pero ella les responde que como su hija no está, la madre de esos niños es ella
"Soy su segunda madre para ellos". 
Para sus nietos es la única. 
"La más chica me dice mamá, me pone alegre que me diga mamá, el más grande me dice mamá".

"Ellos no se van, somos su familia"

Los nietos de Anita Cuéllar Figueroa fueron hace poco a su primera sesión de terapia, donde debían expresarse a través de dibujos y manualidades. 
La menor, Dulce, hizo un dibujo de su familia donde no aparece su madre. 
Anita Cuéllar con sus cuatro nietos junto al mural que mandó pintar con la imagen de su hija desaparecida.Image copyrightBBC MUNDO
Image captionAnita Cuéllar mandó pintar un mural con la imagen de su hija desaparecida.
Sabe que desapareció hace cinco años, cuando ella tenía 9 meses, que se llama Viridiana y que tiene dos mamás, una de la cual nació, a la que reconoce por fotos, y otra que la cuida, pero que aunque tenga dos, quiere estar con la que en realidad es su abuela. 
Eso también declararon ante un juez sus hermanos Melanie (11), Gabriel (9) y Joselyn (7). 
A Cuéllar le desaparecieron a su hija en julio de 2011 y a su hijastra en septiembre.
Jessica Padilla tenía 16 años cuando durante las vacaciones se acercó al centro para buscar un empleo y al día de hoy no hay una línea de investigación clara sobre qué ocurrió con ella. Nada. Una de tantas jóvenes en Ciudad Juárez a la cual se le perdió el rastro. 
Su madre piensa que puede estar viva y que si no se comunica es que quizá esté amenazada: "La esperanza no la pierdo, tengo confianza y fe en Dios, él sabe realmente qué está pasando con mi hija, la está cuidando".
La esperanza no la pierdo, tengo confianza y fe en Dios. Él sabe realmente qué está pasando con mi hija. La está cuidando".
Anita
Viridiana, la hermanastra de Jessica, se dedicó a buscarla desde el día de su desaparición. 
A los 22 años y recién separada, llevaba unos meses viviendo en casa de su padre con sus cuatro hijos. 
Un viernes fue a trabajar y ya no regresó y la semana siguiente hizo llegar el mensaje de que no quería saber nada de nadie. Y así, sin más explicaciones, se esfumó. 
Cuéllar sospecha que fue amenazada por querer averiguar qué había pasado con su hermanastra y cree que se está manteniendo lejos para proteger a sus hijos.
Mural dedicado a Jessica Padilla, hija de Anita Cuéllar, quien desapareció a los 16 años en 2011.Image copyrightBBC MUNDO
Image captionJessica Padilla, hija de Anita Cuéllar, desapareció a los 16 años en 2011.
Joselyn y Dulcen corren descalzas por delante de su abuela. "Mamá, mamá, tengo sed", reclama la menor. 
"Los niños siempre tuvieron consciencia y conocimiento de que su tía está desaparecida y de que su mamá también, de que las estamos buscando", explica junto al mural próximo a la iglesia San Vicente de Paúl que mandó pintar con la imagen de su hija y de otras 18 chicas que también desaparecieron en 2011. 
"Estamos de pie porque nos mantenemos en constante oración, pidiendo el regreso de las dos, aunque los cuatro tienen claro que aunque regrese, ellos no se van, somos su familia", explica.
"Las chicas dicen que ya viven con su mamá Anita y su papá Alejandro", agrega, "que no son sus abuelitos, sino sus papás. Claro que quieren que su mamá aparezca pero no quieren regresar con ella porque para ellos ya hay una seguridad de familia".

Hasta 13 puertas

La violencia feminicida en Ciudad Juárez se remonta a décadas, pero el problema sigue vigente. 
Para Imelda Marrufo, directora de la Red Mesa de Mujeres, un colectivo de diez organizaciones en la ciudad dedicadas a la defensa de los derechos de las mujeres, existen "elementos de carácter estructural que no se pueden obviar" a la hora de analizar los motivos detrás de la violencia de género en la ciudad. 
Una mujer pinta una cruz como parte de una campaña contra el feminicidio en Ciudad Juárez.Image copyrightAFP
Image captionEl problema se remonta a décadas.
"Ha habido una negación para prevenir la violencia, para atender la violencia y ha faltado capacidad institucional para sancionarla. Si no la prevenimos, si no la atendemos, y si no la sancionamos pues la violencia continúa, y hay una cultura de machismo y misoginia bastante arraigada que lo permite", explica en conversación con BBC Mundo en su oficina del Centro de Justicia para las Mujeres de Ciudad Juárez.
La institución vino a paliar una carencia. 
Hasta hace poco una víctima de violencia de género tocaba hasta 13 puertas para le dieran respuesta. Ahora, con un acceso a la justicia menos engorroso, los casos no se dejan de acumular. 
Cada día en promedio se atienden entre 50 y 60 mujeres, donde ocho de cada diez acuden por primera vez a denunciar un delito de violencia familiar o sexual. 
Los días en que BBC Mundo visitó el centro decenas de mujeres, de todas las edades, la mayoría con hijos pequeños, aguardaban para ser atendidas. Los rostros serios se agolpaban en la sala de espera. Dramas aún sin resolverse. 
Madres de desaparecidas y agentes de seguridad buscan en Ciudad Juárez (archivo)Image copyrightAFP
Image captionEl Centro de Justicia para las Mujeres de Ciudad Juárez atiende hasta 60 mujeres al día en promedio.
Los avances no han sido fáciles. 
Se ha tenido que luchar contra la desidia de los propios funcionarios del centro que le decían a la jefa que no querían trabajar ahí, que los habían mandado como castigo y que hasta les daba vergüenza atender a las mujeres.
"En mucho tiempo no se le dio respuesta al tema de la violencia contra la mujer, un agente del Ministerio Público tiene 400-450 carpetas de investigación y su ayudante otras tantas, es humanamente imposible que se encarguen de eso, se resuelve un mínimo", admite la coordinadora del centro, Irma Casas Franco.
Tras la estela de feminicidios en la ciudad, en parte obligadas por sentencias de cortes internacionales, las autoridades no sólo crearon este centro sino que dedicaron más recursos a fiscalías especializadas y a hacer campañas para concientizar a la población sobre la violencia de género. 
La violencia continúa. Y hay una cultura de machismo y misoginia bastante arraigada que lo permite".
Imelda Marrufo, Red Mesa de Mujeres
Ahora se dan casos de niñas de 10 años que vienen con sus madres a denunciar que sus novios las violentaron. 
O audiencias donde la jueza determina que un joven de 23 años, acusado de estrujar a su pareja, se someta una terapia psicológica a través de un programa reeducativo, le prohíbe que se acerque a ella durante un año y le advierte que de no cumplir con alguna de las medidas cautelares puede terminar preso.
En la puerta del centro, sentada sobre la acera, fuma un cigarrillo la mujer que el día anterior contaba el caso de su hija muerta a golpes por su novio. 
Estaba ahí para denunciar que a su hija del medio le pegó su pareja.Los casos no dejan de amontonarse. 

Atender las heridas

La Cruz Roja Mexicana ha sido uno de los pilares a la hora de recuperar la salud mental de los más afectados por la ola de violencia que dejó más de 10.000 muertos, en una ciudad de 1,3 millones, en medio de un cruento enfrentamiento entre el cartel de Juárez y el de Sinaloa para controlar las rutas de tráfico de drogas entre 2008 y 2011.
Desde entonces, aunque julio fue el mes con más homicidios en dos años, la violencia se ha reducido significativamente.
La llegada de recursos para combatir la inseguridad, la unión y la presión de la sociedad civil, sumadas a una reorganización de los carteles en la zona llevó a una cierta pacificación de la ciudad. 
Pero las cicatrices siguen expuestas.
A cinco años de la puesta en marcha del programa Abriendo Espacios Humanitarios (AEH), a cargo de la Cruz Roja Mexicana, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) y la Secretaría de Educación del estado de Chihuahua, han pasado 22.800 alumnos de secundaria. 
Soldado en Ciudad JuárezImage copyrightAFP
Image captionEl milagro juarense hizo que la ciudad se sacudiera la marca de la crueldad pero el estigma del horror vivido permanece.
Casi siete de cada diez alumnos dijeron haber tenido algún incidente de seguridad y aunque no todos desarrollaron estrés postraumático, unos 4.000 recibieron terapia por tener altos niveles de ansiedad o depresión derivados de la violencia armada que sacudió a la ciudad. 
Eran chicos que habían presenciado la ejecución de un familiar o que habían visto la decapitación de un miembro de un cartel. Jóvenes con tendencias suicidas, con ánimo de venganza, violentos o simplemente retraídos, aislados, incapaces de comunicar siquiera las necesidades más básicas como ir al baño, con miedo incluso de hablar con otros compañeros. 
Golpeados cada uno a su manera, pero golpeados. Tenían pesadillas, evitaban lugares y cosas que los hacían revivir eventos traumáticos, experimentaban cambios conductuales y problemas de concentración. Un grado tal de estrés derivado de la violencia que vivir en la normalidad era una quimera. 
"Jamás esperé oír las historias que escuché cada semana, hasta la fecha no dejo de sorprenderme con la fuerza para salir adelantedespués de toda la adversidad que les tocó vivir. Fueron personas que les tocó presenciar incluso la muerte de sus padres", explica Cecilia Orozco, psicóloga de la Cruz Roja Mexicana y coordinadora del programa de apoyo psicológico de AEH. 
La policía tras un ataque en Ciudad Juárez (archivo).Image copyrightAFP
Image captionCiudad Juárez fue años atrás la ciudad con la tasa de homicidios más alta del mundo.
El programa se extenderá por cinco años más y ya se forma a docentes de primarias y pre-escolares para que detecten de forma temprana elevados niveles de estrés producto de la violencia. Los casos siguen surgiendo porque, pese a su recuperación, Juárez sigue teniendo una sociedad enferma

"Ser mujer es un delito"

Lo único que le entregaron más de dos años después de la desaparición de su hija Idalí Juache Laguna fueron dos fragmentos del cráneo de 10 centímetros, cuenta entre lágrimas su madre, Norma Ortega. 
Su hija fue una de las víctimas del Valle de Juárez, un caso emblemático que marcó a la ciudad. 
En un área de 15 kilómetros cuadrados encontraron entre 2011 y 2013 los restos de 17 jóvenes que habían sido secuestradas y forzadas a prostituirse. Se estima que en las últimas dos décadas alrededor de 1.500 mujeres fueron víctimas de feminicidios en la ciudad. 
Norma Ortega, madre de Idalí Juache Laguna, una de las víctimas del Valle de Juárez, un caso emblemático que marcó a la ciudad.Image copyrightBBC MUNDO
Image captionNorma Ortega es la madre de Idalí Juache Laguna, una de las víctimas del Valle de Juárez, un caso emblemático que marcó a la ciudad.
Ortega, de 46 años, cuestiona la forma en que se realizó la investigación de la desaparición de su hija, dice que ella llevaba información a la fiscalía y que se tardaban meses en reaccionar, que la veían en un hotel del centro de la ciudad y que nadie hacía nada para rescatarla. La indignación todavía vive en su tono de voz.
"Yo se lo decía a la policía y no hacían nada, no tienen sentimientos", señala.
"No saben por lo que uno está pasando y todavía se portan así, lo trataban a uno como si no fuera nada, como si no tuviera uno derechos".
Un agente que participó en la investigación del caso y pide que no se revele su nombre por motivos de seguridad tras haber sido amenazado de muerte explica que la pesquisa sigue abierta pese a que ya se lograron seis condenas de casi 700 años de prisión. 
Marcha de Norma Ortega por la desaparición de su hija, Idalí Juache Laguna.Image copyrightRED MESA DE MUJERES
Image caption"Los hombres son muy machistas, piensan que las mujeres son de su propiedad, piensan que son un objeto, aquí en Ciudad Juárez ser mujer es un delito", dice Norma Ortega.
"Quiero hablar por ellas porque ellas ya no se pueden defender, no les dieron ninguna oportunidad de nada, les privaron lo más valioso que tenían, me pongo en sus zapatos, hay que seguir trabajando por ellas, alguien tiene que darle voz a ellas, ellas ya no pueden", le comenta a BBC Mundo sobre las jóvenes asesinadas.
Como sea, para la madre de Idalí, ya todo está perdido: "Desde que desapareció mi hija no tendré paz hasta que Dios me mande mande llamar, todo nos han quitado, la alegría, la felicidad, el deseo de seguir viviendo, de comer, de dormir".

"Los hombres son muy machistas, piensan que las mujeres son de su propiedad, piensan que son un objeto, aquí en Ciudad Juárez ser mujer es un delito", remata y tiene en los ojos un poco de bronca y otro tanto de resignación.